La conectividad terrestre del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles enfrenta riesgos significativos de robo de carga. La ANERPV identificó la autopista México 85-D, la carretera México 85 y el Circuito Exterior Mexiquense entre los corredores con mayor incidencia delictiva en el Estado de México, precisamente las vías por las que circulan las mercancías que salen de la terminal aérea.
Para las operaciones de carga aérea, el riesgo no termina cuando la mercancía sale del recinto aeroportuario; en el AIFA, el tramo terrestre se está convirtiendo en un punto crítico. Importadores, forwarders y transportistas deberían incorporar el corredor utilizado en el análisis de riesgo, no limitarse al valor de la carga. Dependiendo del producto, pueden justificarse ventanas controladas, monitoreo reforzado, custodias o rutas alternativas.