El Gobierno federal prepara un nuevo cruce internacional en Nuevo Laredo para distribuir mejor el tránsito de mercancías hacia Estados Unidos y aliviar la presión sobre la infraestructura existente. El proyecto 4/5 contempla cuatro carriles, conexiones con la carretera México 85 y con las interestatales I-35 e I-69, además de instalaciones para operaciones logísticas y aduaneras. En paralelo, el Puente de Comercio Mundial pasaría de ocho a 18 carriles para carga; las autoridades de Tamaulipas estiman que cerca de la mitad del transporte de carga del país transita por este cruce fronterizo.
Para el corredor terrestre México–Estados Unidos, el valor del proyecto estará en cuánto consiga reducir las filas, los tiempos improductivos y la concentración operativa en un solo cruce. La combinación del Puente 4/5, la ampliación del Puente III y la nueva infraestructura de ANAM puede modificar la capacidad y los patrones logísticos en la frontera más importante para el autotransporte mexicano. Importadores, exportadores y transportistas con volúmenes relevantes por Nuevo Laredo deberán seguir de cerca los accesos, las instalaciones aduaneras y el calendario de construcción para anticipar cómo se redistribuirán los flujos.