México tiene menos margen que Canadá para responder con aranceles a una escalada comercial de Estados Unidos, de acuerdo con John W.H. Denton, secretario general de la Cámara de Comercio Internacional. El directivo considera que la ruta mexicana debe concentrarse en la negociación, el fortalecimiento del mercado interno y la diversificación de las exportaciones, en lugar de entrar en una confrontación arancelaria que podría encarecer la actividad económica transfronteriza.
La advertencia pone el foco en una asimetría que las empresas mexicanas deben considerar en sus escenarios de riesgo: una represalia arancelaria generalizada podría elevar los costos de los insumos, afectar los márgenes y complicar las cadenas de suministro que cruzan la frontera con frecuencia. Para importadores y exportadores, la respuesta práctica sigue siendo trabajar con mayor disciplina en el origen, en el contenido regional, en los contratos y en las alternativas de proveeduría. La diversificación es deseable, pero en el corto plazo Estados Unidos seguirá siendo el mercado que define buena parte del riesgo comercial mexicano.