México presenta este martes su propuesta económica para 2027 con un margen fiscal mucho más estrecho. Hacienda busca reducir el déficit público, de alrededor de 4.8% del PIB, a menos de 4%, mientras enfrenta un menor dinamismo económico, presión sobre los ingresos y mayores compromisos de gasto. El paquete será observado con especial atención por las calificadoras, porque de sus supuestos de crecimiento, deuda e inversión dependerá buena parte de la percepción de riesgo sobre México durante el próximo año.
Para las empresas, el punto relevante no será únicamente cuánto gastará el Gobierno, sino de dónde pretende obtener los recursos. Una consolidación fiscal apoyada en una mayor fiscalización puede traducirse en controles tributarios más estrictos, revisiones documentales y una menor tolerancia a las inconsistencias en las operaciones de comercio exterior. También será clave vigilar los supuestos de crecimiento, deuda e inversión pública, porque cualquier desviación puede terminar afectando las tasas, el tipo de cambio, el costo financiero y las decisiones de inversión privada.