Operadores de autotransporte realizaron una protesta en Mexicali para exigir una respuesta de los gobiernos de México y de Estados Unidos ante la cancelación de las visas B1 a los conductores mexicanos. Estas visas permiten prestar servicios entre ciudades mexicanas y estadounidenses, aunque no permiten realizar cabotaje dentro de Estados Unidos. El conflicto impacta directamente en la disponibilidad de operadores para el transporte transfronterizo y provoca una interrupción de las operaciones aduaneras en la zona.
Éste sí es un problema operativo inmediato: menos conductores habilitados significan menos capacidad efectiva para mover carga transfronteriza, aun cuando existan tractocamiones disponibles. Las empresas que utilizan cruces en Baja California deberían revisar con sus transportistas la disponibilidad de operadores y los tiempos de despacho antes de programar embarques sensibles. Si las cancelaciones continúan, el efecto terminará trasladándose a las tarifas, la capacidad y los tiempos de tránsito.