La estrategia fiscal prevista para 2027 contempla reforzar las acciones del SAT y de la ANAM contra prácticas de subvaluación, contrabando y evasión relacionadas con operaciones de comercio exterior. El objetivo forma parte del esfuerzo del Gobierno federal para incrementar los ingresos sin aplicar un aumento general de impuestos, trasladando una parte relevante de la presión recaudatoria a una fiscalización más profunda de las operaciones, la documentación y el valor declarado.
Para importadores y agentes aduanales, el cambio relevante es que el expediente aduanero adquiere una dimensión fiscal aún mayor. Valoración, origen, clasificación arancelaria, incrementables, CFDI, pagos al extranjero y contabilidad deberán mantener una congruencia prácticamente total para resistir revisiones posteriores. Las empresas con operaciones recurrentes deberían priorizar auditorías preventivas de sus expedientes antes de que el nuevo enfoque de fiscalización alcance su plena aplicación.