El World Trade Bridge de Laredo–Nuevo Laredo amplía, desde este 5 de septiembre, sus horarios de importación y exportación mediante un programa piloto de tres meses coordinado entre autoridades mexicanas y CBP. Por este corredor circulan alrededor de 17 mil tractocamiones al día. El nuevo esquema busca distribuir mejor la carga y aumentar la capacidad efectiva sin construir infraestructura adicional, aunque obliga a las agencias aduanales, los transportistas y los importadores a reorganizar personal, turnos y procesos administrativos.
La ampliación es positiva, pero aprovecharla requerirá algo más que mantener el puente abierto durante más horas. Agencias aduanales, transportistas y almacenes tendrán que sincronizar los segundos turnos, la documentación y la disponibilidad de los operadores; de lo contrario, el cuello de botella simplemente se moverá de lugar. Para empresas con tráfico frecuente por Nuevo Laredo, los próximos tres meses son una oportunidad real para medir si operar fuera de los horarios tradicionales reduce los tiempos y los costos totales.